Sabemos que una de las compras relacionadas con la boda que más ilusión hace (y también que mayor inversión supone) es el vestido de novia. Seguramente te hayas preguntado más de una vez qué hacer con él después de la boda. Hoy queremos darte algunas ideas de cosas que puedes hacer con tu vestido de novia una vez ha pasado el gran día. ¡Toma nota!

¿Qué hacer con tu vestido de novia después de la boda?

1. Guardar el vestido de novia para siempre

Tradicionalmente es la opción más utilizada: guardar el vestido en nuestra casa con la intención de poder verlo siempre que queramos y con la esperanza de que algún día nuestra hija se lo pueda poner. Sin duda alguna, su principal desventaja es que ocupará sitio en nuestro armario, pero a cambio tendremos el recuerdo siempre con nosotros.

Si nos decidimos por esta opción, deberemos tener en cuenta unos pequeños consejos para que se conserve perfecto:

  • El primer paso será llevarlo a la tintorería nada más pasar la boda, para evitar que las manchas se incrusten en la tela y sean imposibles de quitar.
  • Una vez limpio, lo ideal es guardarlo en una caja de cartón duro, ya que si lo dejamos colgado de una percha corremos el riesgo de que se deforme a causa del peso. La caja no debe ser demasiado pequeña, para que el vestido quepa cómodamente y no se marquen dobleces. Además, lo ideal será envolver el vestido en papel de seda para que absorba el exceso de humedad ambiental.
  • En caso de que el vestido tenga pedrería, es recomendable poner una hoja de papel de seda en cada doblez que hagamos al plegar el vestido. De este modo, evitaremos que la tela se enganche y se rasgue.
  • Es recomendable sacar el vestido de la caja una vez al año para airearlo y evitar que las arrugas se queden marcadas en la tela.

De todos modos, si tu intención es guardarlo, es recomendable que hables con la tienda donde compres el vestido, ya que allí es donde mejor te aconsejarán sobre los cuidados que necesita concretamente la tela de tu vestido.

2. Usar el vestido de novia cada aniversario

Si tenemos el vestido guardado y queremos darle cierto uso, podemos aprovechar el tener que sacarlo una vez al año para volver a ponérnoslo el día de nuestro aniversario. Puede ser bonito volver a vestiros de novios para esta celebración tan especial año tras año. Es una manera ideal para recordar el día de vuestra unión y los motivos de vuestro enlace. Lo más probable es que llegue un día en el que ya no podáis poneros el vestido pero, ¿por qué no disfrutarlo hasta entonces?

Usar el vestido de novia cada aniversario

3. Hacerle fotos a vuestra hija con el vestido de novia

Esta opción cada vez está más de moda y se está convirtiendo en un nuevo clásico. ¿Qué os parecería hacerle una foto a vuestra hija cada año con el vestido puesto? A la larga, es un recuerdo precioso ver a vuestra pequeña con el vestido de novia de mamá. Ver cómo va creciendo y cada vez le queda mejor el vestido es una sensación preciosa. Además, podéis preparar un álbum de fotos que recoja todas estas imágenes para regalárselo el día que os anuncie su matrimonio. ¿Se os ocurre un uso más emotivo para el vestido del gran día?

Niña con el vestido de novia de mamá

4. Vender el vestido de novia

A pesar de ser la opción menos sentimental, vender es el vestido nos permitirá recuperar parte de la inversión que hemos hecho. Además, ayudaremos a otra persona con menor presupuesto a lucir el vestido que siempre ha soñado. Sin duda, es la opción más rentable (y, para muchas personas, la más razonable), aunque tendremos que hacernos a la idea de no volver a ver nuestro vestido de novia.

Hoy en día, con aplicaciones como Wallapop o Vibbo es muy fácil ponerlo a la venta, y cada vez más novias se animan a hacerlo. Aun así, hay unos pequeños trucos que os ayudarán a vender el vestido y sacarle la máxima rentabilidad:

  • Mandarlo a la tintorería y plancharlo antes de ponerlo a la venta, ya que así lucirá mucho mejor.
  • No posponer la decisión eternamente, ya que cuanto más actual sea el modelo mejor precio podremos ponerle.
  • Facilitar en el anuncio todos los detalles posibles, desde la marca y el modelo hasta la talla, si le hemos hecho alguna modificación, material…
  • Publicar muchas fotos en las que se aprecien los detalles que te enamoraron y te hicieron decidirte por él. Éstas tienen que verse luminosas y nítidas, ya que atraerán mejor la atención de los compradores. ¿Un truco? Hacer las fotos con luz natural pero no directa.

5. Donar el vestido de novia

Si sois una pareja solidaria, esta será seguramente la opción que mejor se adapte a vosotros. Sabemos que es duro separarse del vestido y no volver a verlo después de que haya formado parte de un día tan especial de nuestras vidas, pero saber que con ello estamos ayudando a los más necesitados es un motivo más que justificado para hacerlo.

Algunas ONGs como Oxfam tienen tiendas donde venden productos donados para poder financiarse con el dinero obtenido.Otras ONGs dan el vestido a personas que sepan que van a empezar una nueva vida pero no tienen recursos para afrontar ese gasto. Otra opción es que seas tú misma quien regales el vestido a la persona que consideres que más lo puede necesitar. Aunque esta opción te llevará mucho más tiempo, tendrás la posibilidad de ver la cara de ilusión de esa persona al ponerse el vestido.

6.  Hacer una sesión de fotos con el vestido de novia durante la Luna de Miel

Seamos sinceros, esta opción no es válida para todos los vestidos, ya que los más voluminosos no nos permitirán transportarlos de una forma cómoda, pero en el caso de vestidos con poco volumen puede ser una opción muy original y bonita. Habéis dedicado días y días a elegir el escenario perfecto para vuestra luna de miel, un paisaje paradisíaco donde disfrutar de vuestro amor. ¿A que es el lugar perfecto para una sesión de fotos vestidos de novios?

Algunos novios atrevidos ya están haciéndolo y el resultado no puede ser más espectacular. Es una forma perfecta de tener fotos impresionantes en parajes remotos sin tener que renunciar a una celebración familiar. Además, si tenéis cuidado podréis conservar el vestido para hacer cualquiera de las otras opciones que os proponemos. ¿Os animáis?

Luna de Miel con el Vestido de Novia

7. Sesión Trash The Dress

Estamos seguros de que ya has oído hablar de lo que es una sesión Trash the Dress, y por ello no nos queremos extender demasiado. Resumiendo, se trata de hacerse una sesión de fotos después de la boda con el vestido de novia puesto y sin preocuparte del estado en el que quede.

Estas sesiones son perfectas para lanzarse al mar, jugar con polvos holi o en el bosque. Algunos novios muy atrevidos incluso se aventuran a una sesión de fotos subacuáticas. Si no puedes conservar tu vestido por motivos de espacio y no necesitas el dinero, es una forma preciosa de despedirte del vestido de tus sueños y tener un recuerdo de por vida. Además, son sesiones muy divertidas en las que disfrutaréis como niños pequeños. El resultado son fotos muy vistosas y naturales, donde destaca lo felices que sois juntos.

Sesión Bajo el Agua

8. Adaptar el vestido de novia para otras ocasiones

Si no tienes sitio para guardarlo pero tampoco te quieres deshacer de él, una muy buena opción es transformar el vestido para poder usarlo en otras ocasiones. Con un poco de tinte para cambiarle el color y un par de modificaciones, puedes convertir tu espectacular vestido de novia en un preciso vestido de fiesta que podrás utilizar en muchas más ocasiones.

Nuestra recomendación es que consultes con un modisto los arreglos que se pueden hacer a tu vestido en concreto. La tela, el corte y los detalles del modelo elegido marcarán las posibilidades. Por supuesto, algunos modelos son más fáciles de transformar que otros, pero un buen profesional será capaz de lograr un buen resultado con cualquiera de ellos.

9. Exponer el vestido de novia en vuestro dormitorio

Si vuestra casa lo permite, una opción que está triunfando es colocar el vestido dentro de un marco y colgarlo en vuestra habitación. Si tenéis espacio, lo podéis colocar totalmente extendido para que se vea en todo su esplendor, pero si no tenéis tanto sitio podéis colocarlo doblado de forma que se vea la parte que más os guste de él. También podéis exponerlo junto con otros recuerdos de la boda, como invitaciones, el ramo preservado o las copas del primer brindis.

¿Habías imaginado alguna vez tu vestido de novia como el elemento decorativo principal de vuestra habitación? Prueba a colocarlo en el cabecera de la cama y verás como tiene un lugar destacado en vuestro día a día. De este modo, no habrá día que no veas tu vestido de novia y recuerdes los motivos por los que te casaste con el hombre tan maravilloso que tienes a tu lado.

Otra opción es colocar el vestido de novia en un maniquí. Por supuesto, esto requiere tener una habitación más amplia y no siempre es posible, pero será el modo en el que más luzca el vestido. Para que se mantenga bien tendremos que tener en cuenta que, al no estar protegido por un cristal, deberemos lavarlo periódicamente para quitarle el polvo que vaya acumulando. Además, con las telas más pesadas o los vestidos con colas más largas, corremos el riesgo de que poco a poco se vaya deformando por el peso.

Vestido de novia expuesto

10. Usar la tela del vestido de novia para algo especial

Si quieres conservar para siempre el vestido pero no tenéis espacio en casa para ninguna de las opciones anteriores, otra opción que está cobrando fuerza es utilizar la tela para hacer algo con gran valor sentimental para vosotros. Con los retales de la tela podéis, por ejemplo, forrar un porta alianzas para cada uno de vuestros hijos, de forma que se lo podáis regalar en el futuro. También podéis forrar un cojín que tengáis siempre muy cerca de vosotros, o usar la tela para forrar el moisés de vuestros futuros hijos. También podéis confeccionar un faldón para el bautizo de vuestra descendencia y un gorrito a juego. Todas estas opciones se prestan a utilizar la tela en color blanco o teñirla del color que más os guste.

Cojín hecho a partir de un vestido de novia

Como veis, las opciones son infinitas, y que pase la boda no quiere decir no volver a ver nuestro vestido nunca más. Como siempre, os invitamos a ver nuestra cuenta de Pinterest para ver muchas más fotos e inspiraros en vuestra elección.

Y tú, ¿qué harás con tu vestido de novia después de la boda? ¡Cuéntanoslo!