¿Qué hacer con tu vestido de novia después de la boda?

Sabemos que una de las compras relacionadas con la boda que más ilusión hace (y también que mayor inversión supone) es el vestido de novia. Todas hemos soñado alguna vez con vernos vestidas de blanco, con un vestido precioso que represente nuestro estilo… ¡Y no queremos renunciar a él por nada del mundo! Un detalle en el que quizás no hayas pensado es qué hacer con el vestido de novia después de la boda. ¿Simplemente guardarlo en un armario? ¿O prefieres buscar otra opción? Hoy, te damos 10 ideas para saber qué hacer con un vestido de novia usado. ¡Toma nota! 

1. Guardar el vestido de novia para siempre

Tradicionalmente es la opción más utilizada: guardar el vestido en nuestra casa con la intención de poder verlo siempre que queramos y con la esperanza de que algún día nuestra hija se lo pueda poner (aunque todos sabemos que llegado el momento estará pasado de moda). Sin duda alguna, su principal desventaja es que ocupará sitio en nuestro armario, pero a cambio tendremos el recuerdo siempre con nosotros.

Cómo guardar el vestido de novia en perfecto estado

Si nos decidimos por esta opción, deberemos tener en cuenta unos pequeños consejos para que se conserve perfecto:

  • El primer paso será llevarlo a la tintorería nada más pasar la boda, para evitar que las manchas se incrusten en la tela y sean imposibles de quitar.
  • Una vez limpio, lo ideal es guardarlo en una caja de cartón duro, ya que si lo dejamos colgado de una percha corremos el riesgo de que se deforme a causa del peso. La caja no debe ser demasiado pequeña, para que el vestido quepa cómodamente y no se marquen dobleces. Además, lo ideal será envolver el vestido en papel de seda para que absorba el exceso de humedad ambiental. En la actualidad puedes comprar cajas para guardar el vestido de novia que, al estar creados especialmente para esta finalidad, ya traen el papel de seda. ¡Más fácil imposible! Eso sí, ten en cuenta que existen distintos tamaños para los distintos estilos de vestido. ¡No es lo mismo guardar un vestido de corte sirena que uno princesa! Presta atención a las medidas antes de comprarla y no tendrás ningún problema.
  • En caso de que el vestido tenga pedrería, es recomendable poner una hoja de papel de seda en cada doblez que hagamos al plegar el vestido. De este modo, evitaremos que la tela se enganche y se rasgue.
  • Es recomendable sacar el vestido de la caja una vez al año para airearlo y evitar que las arrugas se queden marcadas en la tela.

De todos modos, si tu intención es guardarlo, es recomendable que hables con la tienda donde compres el vestido, ya que allí es donde mejor te aconsejarán sobre los cuidados que necesita concretamente la tela de tu vestido.

2. Usar el vestido de novia cada aniversario

Si tenemos el vestido guardado y queremos darle cierto uso, podemos aprovechar el tener que sacarlo una vez al año para volver a ponérnoslo el día de nuestro aniversario. Puede ser bonito volver a vestiros de novios para esta celebración tan especial año tras año. Es una manera ideal para recordar el día de vuestra unión y los motivos de vuestro enlace. Lo más probable es que llegue un día en el que ya no podáis poneros el vestido pero, ¿por qué no disfrutarlo hasta entonces?

En la foto puedes ver una chica que se decidió por esta opción. Cada aniversario, se volvía a poner su vestido de novia e iba con su marido a un restaurante de comida rápida a celebrarlo. ¡Sin duda, no apto para vergonzosas!

Por supuesto, si no quieres que la gente te mire por la calle podéis optar por organizar una cena romántica en la intimidad de vuestra casa. Tendréis un momento íntimo y especial, sin miradas indiscretas.

Usar el vestido de novia cada aniversario

3. Hacerle fotos a vuestra hija con el vestido de novia

Esta opción cada vez está más de moda y se está convirtiendo en un nuevo clásico. ¿Qué os parecería hacerle una foto a vuestra hija cada año con el vestido puesto? A la larga, es un recuerdo precioso ver a vuestra pequeña con el vestido de novia de mamá. Ver cómo va creciendo y cada vez le queda mejor el vestido es una sensación preciosa. Además, podéis preparar un álbum de fotos que recoja todas estas imágenes para regalárselo el día que os anuncie su matrimonio. ¿Se os ocurre un uso más emotivo para el vestido del gran día?

Personalmente, esta es una de las opciones que me tienen enamorada. Recuerdo con muchísimo cariño probarme de pequeña el vestido de novia de mi madre, ver cómo poco a poco crecía y me venía mejor… Era un momento que compartíamos las dos, sin más testigos, y que me hacía muchísima ilusión. Aunque no tenga fotos (¡todavía no existían las cámaras digitales!) es un recuerdo que llevaré siempre conmigo. Si te gustaría compartir un momento así con tu hija, ¡ya sabes qué opción elegir!

Niña con el vestido de novia de mamá

4. Vender el vestido de novia

A pesar de ser la opción menos sentimental, vender es el vestido nos permitirá recuperar parte de la inversión que hemos hecho. Además, ayudaremos a otra persona con menor presupuesto a lucir el vestido que siempre ha soñado. Sin duda, es la opción más rentable (y, para muchas personas, la más razonable), aunque tendremos que hacernos a la idea de no volver a ver nuestro vestido de novia.

Hoy en día, con aplicaciones como Wallapop o Vibbo es muy fácil ponerlo a la venta, y cada vez más novias se animan a hacerlo. Aunque para mí la mejor opción es Sí Quiero Market, ya que es una plataforma especializada en bodas.

Aun así, hay unos pequeños trucos que os ayudarán a vender el vestido y sacarle la máxima rentabilidad:

  • Llévalo a la tintorería para lavarlo y plancharlo antes de ponerlo a la venta, De este modo, lucirá mucho mejor en las fotos y resultará más atractivo a primera vista.
  • No pospongas la decisión eternamente. Aunque la moda es cíclica y al final todo vuelve a ponerse de moda, es en hecho que los vestidos actuales pueden venderse por mejor precio que los antiguos.
  • Facilita en el anuncio todos los detalles posibles, desde la marca y el modelo hasta la talla, si le has hecho alguna modificación, tipo de tela… Todo esto creará confianza en el comprador y te evitará numerosos mensajes con dudas.
  • Publica muchas fotos, tanto generales como algunas en las que se aprecien los detalles que te enamoraron y te hicieron decidirte por él. Es importante que se vean con buena iluminación y nítidas, ya que atraerán mejor la atención de los compradores. Para ello lo mejor es colgar el vestido de una percha y aprovechar ese momento en el que la luz natural inunde la habitación sin incidir de forma directa en el vestido. La primera impresión es clave, y tu mejor herramienta para ello es una buena foto.

5. Donar el vestido de novia

Si sois una pareja solidaria, esta será seguramente la opción que mejor se adapte a vosotros. Sabemos que es duro separarse del vestido y no volver a verlo después de que haya formado parte de un día tan especial de nuestras vidas, pero saber que con ello estamos ayudando a los más necesitados es un motivo más que justificado para hacerlo.

Algunas ONGs como Oxfam tienen tiendas donde venden productos donados para poder financiarse con el dinero obtenido.Otras asociaciones dan el vestido a personas que sepan que van a empezar una nueva vida pero no tienen recursos para afrontar ese gasto. Otra opción es que seas tú misma quien regales el vestido a la persona que consideres que más lo puede necesitar. Aunque esta opción te llevará mucho más tiempo, tendrás la posibilidad de ver la cara de ilusión de esa persona al ponerse el vestido.

6.  Hacer una sesión de fotos con el vestido de novia durante la Luna de Miel

Seamos sinceros, esta opción no es válida para todos los vestidos, ya que los más voluminosos no nos permitirán transportarlos de una forma cómoda, pero en el caso de vestidos con poco volumen puede ser una opción muy original y bonita.

Seguro que habéis dedicado días y días a elegir el escenario perfecto para vuestra luna de miel, un paisaje paradisíaco donde disfrutar de vuestro amor, un destino que representa vuestros gustos y pasiones… ¿No crees que es el lugar perfecto para una sesión de fotos vestidos de novios?

Algunos novios atrevidos ya están haciéndolo y el resultado no puede ser más espectacular. Es una forma perfecta de tener fotos impresionantes en parajes remotos sin tener que renunciar a una celebración familiar. Además, si tenéis cuidado podréis conservar el vestido para hacer cualquiera de las otras opciones que os proponemos. ¿Os animáis?

Seguro que lo primero que te preguntas es, ¿pero de dónde saco al fotógrafo? ¡Es mucho más fácil de lo que crees! Algunos resorts turísticos (al igual que los cruceros) disponen de sus propios fotógrafos, a disposición de los clientes que quieran hacer una sesión de fotos en destino. Preguntad si el lugar en el que os alojáis dispone de esta opción e informaros acerca de precios y condiciones.

En caso de que no dispongan de esta opción (o no os convenzan sus condiciones) podéis buscar por internet algún fotógrafo que trabaje en esa zona. Gracias a las nuevas tecnologías podréis contactar con él y ver su trabajo antes de llegar a destino. ¡Así no tendréis que volveros locos durante vuestra luna de miel para encontrar fotógrafo!

Al final, el proceso de selección es muy similar al fotógrafo de la boda. Si todavía no lo habéis elegido y no sabéis por dónde empezar, podéis consultar nuestros consejos para elegir al fotógrafo adecuado.

Luna de Miel con el Vestido de Novia

7. Sesión Trash The Dress

Estamos seguros de que ya has oído hablar de lo que es una sesión Trash the Dress, y por ello no nos queremos extender demasiado. Resumiendo, se trata de hacerse una sesión de fotos después de la boda con el vestido de novia puesto y sin preocuparte del estado en el que quede.

Estas sesiones son perfectas para lanzarse al mar, jugar con polvos holi o en el bosque (por poner solo unos pocos ejemplos). Algunos novios muy atrevidos incluso se aventuran a una sesión de fotos subacuáticas.

Por supuesto, no es una opción compatible con las opciones anteriores. Pero, si no puedes conservar tu vestido por motivos de espacio y no necesitas el dinero, es una forma preciosa de despedirte del vestido de tus sueños y tener un recuerdo de por vida. Además, son sesiones muy divertidas en las que disfrutaréis como niños pequeños. El resultado son fotos muy vistosas y naturales, donde destaca lo felices que sois juntos.

Sesión Bajo el Agua

8. Adaptar el vestido de novia para otras ocasiones

Si no tienes sitio para guardarlo pero tampoco te quieres deshacer de él, una muy buena opción es transformar el vestido para poder usarlo en otras ocasiones. Con un poco de tinte para cambiarle el color y un par de modificaciones, puedes convertir tu espectacular vestido de novia en un preciso vestido de fiesta que podrás utilizar en muchas más ocasiones.

Nuestra recomendación es que consultes con un modisto los arreglos que se pueden hacer a tu vestido en concreto. La tela, el corte y los detalles del modelo elegido marcarán las posibilidades. Por supuesto, algunos modelos son más fáciles de transformar que otros, pero un buen profesional será capaz de lograr un buen resultado con cualquiera de ellos.

Si todavía no has comprado el vestido de novia pero crees que esta es la opción adecuada para ti, puedes imaginar las posibilidades que tendrás para adaptarlo antes de decidirte por un modelo u otro. Así, te asegurarás de poder modificarlo para disfrutarlo en ocasiones futuras.

9. Exponer el vestido de novia en vuestro dormitorio

Si vuestra casa lo permite, una opción que está triunfando es colocar el vestido dentro de un marco y colgarlo en vuestra habitación. Si tenéis espacio, lo podéis colocar totalmente extendido para que se vea en todo su esplendor, pero si no tenéis tanto sitio podéis colocarlo doblado de forma que se vea la parte que más os guste de él. También podéis exponerlo junto con otros recuerdos de la boda, como invitaciones, el ramo preservado o las copas del primer brindis.

¿Habías imaginado alguna vez tu vestido de novia como el elemento decorativo principal de vuestra habitación? Prueba a colocarlo en el cabecera de la cama y verás como tiene un lugar destacado en vuestro día a día. De este modo, no habrá día que no veas tu vestido de novia y recuerdes los motivos por los que te casaste con el hombre tan maravilloso que tienes a tu lado.

Otra opción es colocar el vestido de novia en un maniquí. Por supuesto, esto requiere tener una habitación más amplia y no siempre es posible, pero será el modo en el que más luzca el vestido. Para que se mantenga bien tendremos que tener en cuenta que, al no estar protegido por un cristal, deberemos lavarlo periódicamente para quitarle el polvo que vaya acumulando. Además, con las telas más pesadas o los vestidos con colas más largas, corremos el riesgo de que poco a poco se vaya deformando por el peso.

En mi opinión, aunque sea un opción para las típicas casas americanas, en nuestro modelo de vivienda no creo que sea la mejor opción. ¡No todos tenemos la suerte de tener una casa unifamiliar enorme! De todos modos, no quería perder la oportunidad de dejar esta opción por si tú eres una de las afortunadas que tienen espacio para hacerlo.

Vestido de novia expuesto

10. Usar la tela del vestido de novia para algo especial

Si quieres conservar para siempre el vestido pero no tenéis espacio en casa para ninguna de las opciones anteriores, otra opción que está cobrando fuerza es utilizar la tela para hacer algo con gran valor sentimental para vosotros. Con los retales de la tela podéis, por ejemplo, forrar un porta alianzas para cada uno de vuestros hijos, de forma que se lo podáis regalar en el futuro. También podéis forrar un cojín que tengáis siempre muy cerca de vosotros, o usar la tela para forrar el moisés de vuestros futuros hijos. Otra idea puede ser confeccionar un faldón para el bautizo de los niños y un gorrito a juego. Todas estas opciones se prestan a utilizar la tela en color blanco o teñirla del color que más os guste.

Cojín hecho a partir de un vestido de novia

Como ves, hay infinitas opciones que puedes hacer con un vestido de novia usado. ¡Que pase la boda no quiere decir no volver a ver nuestro vestido nunca más! Como siempre, te invito a visitar mi cuenta de Pinterest para ver muchas más fotos e inspirarte en tu elección.

Ahora ha llegado tu momento… Y tú, ¿qué harás con tu vestido de novia después de la boda? ¡Cuéntanoslo!

    2 comentarios

  1. Elisa 04/12/2020 at 5:40 pm Responder

    Me case hace dos años, mi boda fue muy casual hasta mi vistidos: uno para el civil y el otro para la fista no use blanco fue un rojo y un rosado fueron muy casual… y por lo mismo que son muy casual me encantaria volverlos a usar tanto elos vestidos como los zapatos pero mi padre me dice que de mala suerte volverlos a usar y mi duda es esa, si de verdad es asi?. Él, mi Papá, me dice que los regale por que me traeran mala suerta pero ya verdad me encantaria volvrrlos a usar… me podrias ayudar si de verdad es asi o no… ya que para nada me gustaria tener malas vibras para y en mi matrimonio. Desde Guatemala. Elisa

    • Sastres de Sueños 07/12/2020 at 3:28 pm Responder

      ¡Hola Elisa! Muchas gracias por confiar en mi opinión. Por tu mensaje entiendo que quieres utilizar el vestido en otras ocasiones, más allá de tu boda. En mi opinión no hay ningún problema en hacerlo, de hecho, creo que es precioso que recuerdes ese día tan especial.

      Normalmente se dice que no utilices el vestido de tu primera boda si te vuelves a casar (porque se cree que ya te dio mala suerte en tu primer matrimonio y, además, no creo que sea lo ideal recordar tu anterior matrimonio el día de tu boda). Pero en caso de que quieras usar tu vestido en más ocasiones no creo que haya ningún problema.

      ¡Lúcelo con ganas y recuerda con cariño ese día tan especial!

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