La elección del fotógrafo es una de las decisiones más complicadas que tomaréis durante la organización de vuestra boda. De su trabajo dependen los recuerdos que guardaréis para siempre en el álbum de fotos más importante de vuestras vidas. Por ello, queremos daros algunos consejos para facilitaros la elección de este profesional:

Observad sus trabajos anteriores

Aunque parezca algo obvio, muchos novios se dejan llevar por recomendaciones y no se paran a mirar el trabajo que ha realizado ese profesional en ocasiones anteriores. Atrévete a entrar junto a tu pareja en su blog, en su página web, en su Instagram… Observad todas las fotos que ha hecho en otras bodas y analizad qué sentimientos os despiertan. Si esas fotos os dejan indiferentes, quizás no sea el profesional que estáis buscando. Al final, la fotografía es un arte, y como cualquier disciplina artística debemos buscar el estilo que más se identifica con nosotros.

Para estar más seguros de que es el fotógrafo de bodas perfecto para vosotros, no os conforméis con ver sólo unas cuantas fotografías. Lo ideal es que intentéis buscar algún reportaje completo donde ver imágenes en todas las situaciones de ese día tan especial. Si no lo encontráis en internet, no dudéis en contactar con él y pedirle una cita. ¡Seguro que está encantado de conoceros y enseñaros su trabajo!

Por lo general, las fotografías que os pueden dar más pistas acerca de la calidad del trabajo (a nivel más técnico) son aquellas tomadas con poca luz, ya que son mucho más complicadas que las tomadas a plena luz del día en el exterior. También las fotos de momentos clave o espontáneas, ya que os mostrarán su capacidad de reacción.

Buscad un fotógrafo de vuestro estilo

Como te decía, la fotografía es un arte, por lo que cada fotógrafo tiene su estilo y su forma de trabajar. Hay fotógrafos especializados en reportajes de boda clásicos, llenos de posados. Otros prefieren la fotografía documental y tratan de pasar desapercibidos para conseguir imágenes llenas de sentimiento y de espontaneidad. Buscad imágenes de ambos estilos y decidid cómo queréis que sean vuestras fotografías de boda.

Yo personalmente prefiero las fotografías espontáneas, llenas de sentimientos. Creo que son las que mejor te ayudan a recordar todo lo que has vivido el día de tu boda, sin postureo. Pero si preferís un estilo más clásico, no dejéis que nadie os convenza de lo contrario. ¡Lo importante es que sea tal y como vosotros queréis! Por eso es importante que os grabéis una frase a fuego: no debéis buscar el fotógrafo perfecto, sino el fotógrafo perfecto PARA VOSOTROS.

Comparad los precios y servicios que ofrece cada uno

No os conforméis con mirar únicamente el precio del paquete de bodas. Por lo general cualquier paquete os incluirá unos servicios básicos (ceremonia y sesión en pareja), pero según la forma de trabajar del fotógrafo de bodas que elijáis tendréis unos servicios incluidos u otros.

Por poner solo algún ejemplo, algunos profesionales apuestan por incluir en el precio del paquete nupcial la sesión preboda. ¿El motivo? Conoceros mejor mutuamente y que os sintáis más cómodos cuando os esté fotografiando. Es una forma ideal de coger confianza y quitaros nervios.

Otros elementos importantes a tener en cuenta es el número de fotógrafos que tendréis a vuestra disposición (algunos van siempre acompañados para no perderse nada), si el precio incluye la impresión del álbum físico o no, cuántas horas se queda después del banquete, si cubre la casa del novio o únicamente la de la novia… El paquete ofrecido por cada fotógrafo de bodas es único, y lo ideal es tener en cuenta todo lo que incluye para evitar sorpresas.

Para mí lo ideal es crear una tabla de Excel con los fotógrafos que estáis comparando. Apuntad el precio del paquete y todo lo que ofrece. En caso de que otro paquete no incluya algo que consideráis imprescindible, apuntadlo en la tabla para sumarlo y ver el precio final con todos los extras que necesitéis.

Sentaos y valorad qué servicios son realmente interesantes para vosotros. Quizás os deis cuenta de que ese fotógrafo que a primera vista parecía más barato realmente no lo es. O que ese otro que tanto os había gustado incluye servicios que no necesitáis y que encarecen mucho el precio final. Solo de esta manera podréis comparar correctamente entre diversos profesionales.

Concertad una cita con él

Ahora que ya tenéis un listado muy reducido de proveedores llega el momento de conocer a cada candidato para tomar una decisión. El fotógrafo elegido va a estar pegado a vosotros durante todo el día de vuestra boda. Por ello, es muy importante que os sintáis cómodos a su lado para evitar salir con cara de tensión en todas las fotos.

Lo ideal es que concertéis una cita con él para que os explique en persona cómo trabaja, ver su trabajo en directo y preguntarle todas vuestras dudas. Si tenéis Wedding Planner, no dudéis en pedirle que os concierte una cita y os aconseje acerca de las preguntas imprescindibles que tenéis que hacerle para aprovechar la reunión al máximo.

Además, esta ocasión puede ser un momento perfecto para que os entregue el contrato y lo podáis estudiar con detenimiento antes de firmarlo. Leed bien todas las cláusulas y ante cualquier duda, preguntad. No tengáis miedo de consultar cualquier cosita, ya que seguro que está encantado de ayudaros.

Valorad hacer una sesión pre-boda

Aunque a primera vista puede parecer una manera más de sacar dinero y encarecer el presupuesto, es una manera estupenda de coger confianza con la cámara y con el fotógrafo. Por otro lado, también nos permite ver en persona su forma de trabajar y comprobar si nos sentimos cómodos con él. Os aseguro que más de una pareja se ha dado cuenta de que no era el fotógrafo ideal para ellos y, de este modo, han tenido tiempo de buscar otro que sí lo fuera para el gran día.

Además, esta sesión se convertirán en un precioso recuerdo que podréis utilizar para las invitaciones o para decorar vuestra casa. Hay muchas temáticas entre las que elegir: en la playa, en el campo, rodeados de grafittis, en el lugar donde os conocisteis, jugando con polvos Holi (pintura en polvo)… Como siempre, buscad vuestro propio estilo y disfrutad de la sesión con ilusión y tranquilidad.

Preguntadle si tiene un equipo de «emergencia»

La cámara de fotos, al igual que cualquier otra máquina, puede fallar en cualquier momento. Es importante preguntarle al fotógrafo si tiene un plan B en caso de que falle. Preguntadle también si lleva tarjeta de memoria o batería de repuesto, ya que un fallo en esto puede arruinar todas las fotos y perder un recuerdo irrecuperable. Si es un buen profesional la respuesta será casi seguro un sí, pero no cuesta nada preguntarlo y aseguraros de que tiene todo previsto.

También podéis preguntarle si cuenta con algún otro fotógrafo que le cubra en caso de accidente o enfermedad. Al final, los fotógrafos son también personas y pueden sufrir imprevistos. Seguramente no habrá ningún problema, pero así sabréis por adelantado si hay plan B en caso de que algo falle.

Preguntad si entregan las fotos con marca de agua

Aunque no sea la práctica más habitual, algunos fotógrafos añaden marca de agua con su nombre o logo. Esto es algo que no suele gustar a los novios, que (obviamente) prefieren imágenes sin publicidad.

Antes de firmar el contrato, aseguraos de que ese fotógrafo no pone ninguna marca en las imágenes que os puedan desagradar. Podéis negociar que si comparte esas imágenes en sus redes sociales ponga la marca de agua pero que no lo haga en las que os entregue. ¡Todo es cuestión de hablarlo!

También podéis preguntarle el número de fotos que os entregará editadas, si os entrega también fotos en bruto… Son detalles en los que seguramente no habéis pensado pero que pueden ser importantes.

Informaos acerca del tipo de álbum de fotos

Sobre gustos no hay nada escrito, y sobre el tipo de álbum que más gusta a los novios tampoco. Algunos se dejan llevar por el romanticismo del álbum analógico, el de toda la vida, en el que las fotografías están pegadas a las páginas. Otros prefieren el álbum digital, donde las imágenes se pueden maquetar y se conservan mejor al estar directamente impresas en el papel, además de permitir añadir comentarios o dibujos para personalizarlo al máximo.

Preguntad al fotógrafo el tipo de álbum que incluye en el precio, el tamaño, el número de páginas, la presentación… Aunque, seguramente, os enseñará una muestra cuando vayáis a visitarlo.

No tengáis miedo a preguntar

Los fotógrafos están acostumbrados a trabajar con novios, y por ello saben que una decisión tan importante no la podéis tomar a la ligera. No tengáis miedo a preguntar cualquier duda que os surja acerca de cuánto tiempo estará con vosotros, si llevará ayudante, con cuánto tiempo suele acudir a las casas para hacer las fotos de los preparativos, si cobra un extra por desplazamiento… ¡Cualquier cosa que se os ocurra o que os inquiete! Tener toda esta información os ayudará a tomar la mejor decisión.

Últimos consejos

Por último, informaos bien antes de contratar a un fotógrafo si el lugar donde vais a celebrar la ceremonia y el banquete tiene algún tipo de exclusividad con algún proveedor. Es común que una iglesia solo acepte un fotógrafo en concreto o una floristería, por lo que preguntad antes de cerrar nada para no llevaros sorpresas.

También os aconsejamos que procuréis facilitarle la comida o cena de ese día, ya que necesitará reponer fuerzas para poder dar lo mejor de sí mismo. Si podéis, dejadle comer en el mismo salón que vosotros para que no se pierda absolutamente nada. Si no puede ser, intentad que lo haga en el sitio más cercano posible. ¡Ah, y no os preocupéis por el precio! La mayoría de salones os facilitarán poder elegir para los proveedores un menú especial o uno infantil más económico que el cubierto normal.

Y vosotros, ¿tenéis ya contratado al fotógrafo? ¿Qué es lo que os ha hecho decidiros por ese y no por otro?

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