Personalmente, uno de mis momentos favoritos previos a la boda es la elección de las alianzas. Lo que a simple vista puede parecer un anillo, será un símbolo de vuestro amor y unión que os acompañará toda la vida. El vestido, el banquete, la decoración… todo eso desaparecerá mientras que el anillo y las fotos os acompañarán siempre.

Sabemos que es una elección importante, y por ello os queremos ayudar. ¿Quieres saber algunos consejos? ¡Adelante!

Cómo elegir los anillos de boda perfectos

1. ¿Qué material quieres?

En nuestra opinión, una de las primeras cosas que debemos tener en cuenta es el material. De él dependerán factores tan importantes como el presupuesto que les destinaréis. Nuestro consejo es que elijáis un material duradero y que os encante, aunque sea más caro. Como os hemos dicho, es algo que os acompañará toda la vida y no podemos permitirnos que se estropee.

Oro

Sin duda, el material por excelencia en todas sus versiones: amarillo, blanco e incluso rosa. Lo más habitual es que lo encontremos en 9k, 18k y 24k según su pureza. Tened en cuenta que, cuantos más kilates más caro resultará, pero también tendrá mayor cantidad de este metal precioso. Es importante saber que el oro es un material dúctil, por lo que es posible que a mayor cantidad, más se raye el anillo. Aunque, por el contrario, también tiene menos posibilidades de sufrir agresiones por el contacto con algunos químicos. Veamos ahora las características de los tipos de oro:

  • Blanco: Suele llevar una capa de rodio para protegerlo y darle ese color blanco característico. Esta capa se pierde con el tiempo, por lo que el mantenimiento es un poco más costoso. De todos modos, con llevarlas de vez en cuanto a pulirlo y renovar el baño de rodio se mantendrán siempre perfectas. Además, este mantenimiento es bastante económico, por lo que no debería ser motivo para descartar este material.
  • Amarillo y rosa: Para conseguir los diferentes colores, el oro se combina con otros materiales. En ambos casos, al contrario que el oro blanco, no se necesita ningún tipo de baño. De todos modos, sí deberemos pulirlos regularmente para recuperar su bonito brillo.

Otros materiales

  • Plata: Muchas parejas se decantan por la plata como opción low-cost para sus alianzas. Ya sea porque no están acostumbrados a llevar anillos o porque no quieren gastarse mucho en ellos, es una alternativa cada vez más popular. Debemos tener en cuenta que se trata de un material más blando que el oro, por lo que será más fácil que se deforme y se arañe. Esta característica también la debemos tener en cuenta si queremos alguna piedra engarzada, ya que la sujeción es menor que la que aportan otros materiales.
  • Platino: Sin duda, estamos ante uno de los metales mejor valorados y, por desgracia, más caros. Tiene un color natural muy blanco, por lo que tampoco requiere ningún baño para lucir en todo su esplendor. Además, es un material muy resistente al desgaste y las rayaduras. Como parte negativa, podemos destacar que es un material más pesado que el oro y, por tanto, pueden resultar más incómodas.
  • Titanio: Se trata de un material muy resistente y duradero (a la par que ligero). De hecho, es considerado por muchos como prácticamente indestructible. Si tenéis trabajos en los que la alianza puede sufrir el esfuerzo físico, el titanio una muy buena opción para vosotros. Además, es hipoalergénico, por lo que resulta muy adecuado para personas con alergias cutáneas.  El principal problema es que no admiten modificaciones de tamaño, por lo que un cambio brusco de peso puede hacer que la alianza no nos sirva.
  • Acero inoxidable: Nos encontramos nuevamente ante un material muy resistente, aunque su dureza limita los modelos que se puedes realizar con él. También es hipoalergénico, lo que evitará muchas preocupaciones a las pieles reactivas. Como parte negativa, al igual que el titanio, no resulta fácil modificar su tamaño.
  • Cerámica: No, no nos hemos vuelto locos. Aunque llevan ya unos años en el mercado, pocas son las novias que se han atrevido con ellas. Lo habitual es verla en color blanco o negro, combinada con otros materiales para darle más resistencia. Por ejemplo, es habitual verlas combinadas con acero o titanio, creando un original aspecto veteado.

2. Establece un presupuesto

Una vez ya sabéis el material, será mucho más fácil poder calcular un presupuesto máximo para las alianzas de boda. También podéis establecer primero el presupuesto y, en base a él, elegir el material más adecuado. Todo dependerá de vuestras prioridades y posibilidades.

Nuestra recomendación es que visitéis distintas joyerías y preguntéis precio de los modelos que más os gusten. Muchas veces, la diferencia entre un modelo y otro (o entre marcas con un modelo muy similar) puede ser de más de 100 €. Incluso hemos llegado a ver diferencias muy importantes de precio en el mismo modelo de alianza según la joyería visitada. Por tanto, la clave está en comparar características y precios.

3. Buscad vuestro estilo

Aquí entra en juego Internet como infinita fuente de inspiración. Entrad en webs de joyerías y consultad los catálogos de alianzas que tienen diseñadas. Investigad en foros en los que muchas parejas comparten con ilusión sus alianzas. Hemos creado un tablero en nuestra cuenta de Pinterest donde os dejamos también algunas ideas para que podáis inspiraros y algunas imágenes que os ayudarán a resolver algunas dudas frecuentes (como el ancho de la alianza).

También os recomendamos que investiguéis en las webs de las joyerías, ya que muchas incluyen un personalizador donde podréis configurar vuestra alianza de ensueño. No tengáis miedo en «jugar» con ellas para averiguar qué es lo que de verdad os gusta.

Por último, deberéis decidir si queréis que las dos alianzas sean iguales o si, en cambio, preferís que sean diferentes. Por lo general, cuando compramos alianzas nos encontramos con dos diferencias básicas entre la de mujer y la de hombre: la presencia de un diamante en la femenina, y la mayor anchura de la masculina. Como siempre, nuestro consejo es que no os cerréis únicamente a estas diferencias. Si cada uno tiene unos gustos o necesidades, podéis elegir modelos totalmente diferentes.

Por último, os aconsejamos que tengáis en cuenta que se trata de una joya para toda la vida. Por ello, elegid una que os represente y no únicamente que esté de moda. Algo demasiado estridente o moderno puede que no os sirva dentro de 15 años si realmente no os sentís identificados. Del mismo modo, puede que os arrepintáis en unos años de haber cogido una alianza tan clásica y no las modernas que os gustaban.

Tipos de alianzas

Aquí os dejamos una pequeña guía con los principales tipos de alianzas que encontraréis en el mercado. Si las conocéis, os será más fácil explicarle al joyero qué es exactamente lo que buscáis. De todas maneras, os recordamos que las opciones son infinitas.

  • Según su forma: Las clásicas son la lisa y la de media caña (redondeada por la parte exterior), aunque en la actualidad encontramos multitud de formas. Por ejemplo, podemos elegir unas almendradas (redondeadas por el interior y el exterior), ovaladas, rectangulares, redondas… La forma influirá en la comodidad de las alianzas, por lo que os recomendamos que os probéis formas diversas y las tengáis un rato puestas para ver con cuál os sentís mejor. Por lo general, las más redondas suelen resultar más cómodas, pero es una cuestión muy personal.
  • De un solo color o de varios: Desde hace un tiempo encontramos que las clásicas alianzas monocolor están siendo desbancadas a favor de otras más coloridas. En el mercado encontramos opciones bicolor e, incluso, tricolor. En ellas podemos combinar el oro amarillo, rosa y blanco de distintas formas para un resultado único.
  • Según el acabado: Otra de las características de nuestras alianzas de boda que deberemos tener en cuenta es el acabado. El más tradicional es, sin duda alguna, el pulido, con ese característico brillo al que todos estamos acostumbrados. Aunque, como ya sabréis, hoy en día el mercado ofrece muchas más opciones. Entre ellas encontramos el efecto hielo o arena, satinado, texturizado, martillado, aunque no son los únicos. Tened en cuenta que cada uno de ellos tiene unas características especiales que deberemos tener en cuenta a la hora de decidirnos por uno u otro. Por ejemplo, el acabado mate tiende a brillar con el tiempo a causa del roce, por lo que deberemos llevarlo al joyero de vez en cuando para retocarlo. Nuestro consejo, como siempre, es que preguntéis a vuestro joyero por cada uno de los acabados y materiales que os guste. Él mejor que nadie puede asesoraros para que os llevéis a casa las alianzas perfectas para vosotros.
  • Según su anchura: Como ya os hemos adelantado antes, esta es una de las mayores diferencias que solemos encontrar dentro de la misma pareja de alianzas. Por lo general, la alianza de la mujer suele ser más estrecha debido a que ellas suelen tener la mano más fina, pero no siempre es así. Además, en el mercado existen multitud de anchos disponibles (normalmente, entre 2 y 6mm) para que cada uno pueda elegir la que mejor se adapte a su dedo. La mejor forma de decidirlo será verlas directamente en nuestro dedo.
  • Según su grosor: En este caso hablamos de la profundidad que tendrá el anillo (es decir, lo que sobresaldrá del dedo). Como es lógico, en este caso las medidas son inferiores (de 1 a 2.2 mm), ya que a mayor grosor, más incómodas resultarán. Además, al requerir un mayor peso de oro (o del material elegido) también se encarecerán.

Tipos de grabados

Aunque dentro de la misma alianza podréis elegir entre varios tipos de grabados, añadimos esta característica aquí para que no la olvidéis. Además del clásico grabado de los nombres, las nuevas tecnologías permiten elegir entre algunos tipos de grabados que antes parecían imposibles.

Uno de los más queridos por los novios es grabar su frecuencia cardíaca: una forma de vincular ese anillo al corazón. Otros muy habituales son las huellas dactilares de la pareja o las ondas de su voz. Si buscamos un término intermedio entre estas novedades y los grabados clásicos, podemos decantarnos por grabar un texto con nuestra propia letra o, incluso, añadir algún dibujo.

De nuevo, el joyero será quien mejor pueda aconsejaros qué tipos de grabados podéis utilizar en la alianza que hayáis elegido.

4. Acudid a una joyería

Una vez tengáis claro el tipo de alianza que queréis (o, al menos, tengáis varios «candidatos») tendréis que acercaros a una joyería para elegir vuestro modelo favorito. Allí podréis probaros los modelos que os gusten y decantamos por el que mejor se adapte a vosotros.

Nuestra recomendación es que encarguéis las alianzas con, al menos, 3 meses de antelación. Tened en cuenta que hay que grabarlas y prepararlas para el gran día, por lo que evitaremos un estrés innecesario si lo hacemos con tiempo. Además, de este modo tendremos tiempo para corregir posibles problemas que puedan surgir. Por tanto, esta visita a la joyería debería hacerse con tiempo suficiente para tomar una decisión respetando este margen.

Para elegir el día perfecto, también os aconsejamos que evitéis días con temperaturas extremas. Un día demasiado caluroso puede hacer que elijáis una talla demasiado grande. Por el contrario, uno demasiado frío os haría decantaros por una que os apretará en verano. Otros momentos a evitar son justo antes de la menstruación o justo después de hacer un gran esfuerzo físico, ya que el tamaño del dedo no será el habitual. Por supuesto, la hora del día también es importante: los joyeros recomiendan hacerlo por la tarde, cuando los dedos están más dilatados.

Como siempre, te recomendamos confiar en buenos profesionales para que os asesoren. Cada pareja tiene sus necesidades y gustos y ellos son quienes mejor os pueden ayudar.

Esperamos que este post te haya ayudado en la importante tarea de elegir unas alianzas que os acompañen el resto de vuestras vidas. Si tienes alguna pregunta, no dudes en contactar con nosotros y estaremos encantados de ayudarte.