¿Qué hago si me cancelan la boda por el Coronavirus?

Boda cancelada. Seguro que estas dos palabras os han causado más de una pesadilla si os encontráis en esa situación. Sois muchas las parejas que, afectadas por el dichoso Coronavirus, habéis tenido que cancelar (mejor dicho, aplazar) vuestra boda. ¡Y pensar que lo que más miedo daba a todas las novias era que lloviera ese día! Sé que es un momento muy complicado, y por ello me he decidido a dejar una guía súper resumida con algunos consejos para vosotros. ¡No os la perdáis!

Guía básica para novios afectados por el Coronavirus

Si habéis sido unos de los afectados por las cancelaciones de bodas seguro que os debatís entre la incredulidad, la impotencia de no poder hacer nada y la duda de no saber qué hacer. ¡Pero para eso estoy yo aquí! Aquí os cuento, en solo 5 pasos, qué haría yo si estuviera en esa situación.

1. Respirad y no perdáis la ilusión

Sé que, después de tantos preparativos y tanta ilusión, resulta muy complicado asumir el aplazamiento de vuestra boda. Ya sea porque la boda se celebrara estos días en los que todo está cerrado o porque hayáis decidido aplazarla, pensad en los motivos. ¿Os gustaría casaros sin poder veros las caras ni daros un beso por culpa de las mascarillas? ¿Sólo con los testigos y sin ningún invitado? ¿Sin poder abrazar a la gente que más queréis? Seguro que no.

Intentad ser positivos dentro de lo posible y pensad en que ahora mismo no podríais celebrar la boda de vuestros sueños. Pensad que este aplazamiento es el único modo de hacerla tal y como queríais y que, además, es una oportunidad para poder prestar más atención a los detalles. Tendréis más tiempo para hacer esas manualidades que abandonasteis por falta de tiempo, o para escribir un pequeño mensaje a cada invitado, o para prestar más atención al guión de vuestra boda

¡Y que no se os olvide avisar a vuestros invitados! Si no os sentís con fuerzas, podéis pedir a vuestros padres o amigos más cercanos que lo hagan por vosotros. ¡Seguro que todos los invitados lo entienden! Decidles que les informaréis de la nueva fecha tan pronto como se pueda y que estáis deseando celebrar vuestra boda con ellos.

Aceptad el dolor, llorad todo lo que necesitéis pero no os quedéis ahí. Una vez hayáis sacado el dolor y tengáis fuerza, empezad a trabajar en la solución a este problema. No dejéis que ese dolor os impida seguir adelante y empezad, pasito a pasito, a volver a ilusionaros con vuestro gran día.

2. Hablad con todos los proveedores contratados

Una vez asumida la situación, ha llegado el momento de ponerse manos a la obra. Antes de pensar en todo el dinero que ya habéis dado a cuenta y darlo por perdido, hablad con todos vuestros proveedores. ¡Os aseguro que están siendo muy comprensivos!

Comentadles vuestra situación y preguntad si habría algún problema en cambiar la fecha. También deberéis preguntarle si en caso de cancelar devolvería parte de la señal que habíais dado o qué condiciones tiene. Aunque esto figure en el contrato que firmasteis en el momento de contratarlo, muchos están siendo comprensivos y están flexibilizando las condiciones.

Si tenéis una nueva fecha en mente, aunque sea aproximada, (os hablaré de esto un poco más adelante) podéis comentársela y preguntarles si tienen disponibilidad (y en qué fechas cercanas la tiene). De este modo, podréis ver si hay alguna en la que todos vuestros proveedores, o al menos la mayoría, coincidan. Si hay alguno esencial para vosotros (por ejemplo, el espacio que habíais elegido), hablad primero con ellos y plantead esas posibles fechas a los demás.

¿Mi consejo? Contactad con todos ellos por email para tener todo por escrito. Es la mejor manera de evitar malentendidos y poder reclamar en caso de problemas futuros.

También os recomiendo que seáis empáticos. La mayoría de proveedores son pequeñas empresas y autónomos que están pasándolo muy mal en este momento. Comprended si no pueden cambiar la fecha porque ya la tienen ocupada o si no pueden devolveros toda la señal. Poneos en su lugar antes de publicar reseñas en su contra, ya que no es en absoluto señal de que sea un mal profesional.

3. Fijad una nueva fecha

Ahora que ya sabéis qué proveedores os permiten cambiar de fecha y su disponibilidad, ha llegado la hora de fijar una nueva fecha para poder volver a empezar vuestra cuenta atrás. Si todavía no tenéis 100% claro si aplazaréis la boda, podéis intentar prebloquear un plan B por si tenéis que hacerlo más adelante.

La pregunta clave que seguro que os estáis haciendo es: ¿A partir de cuándo podremos casarnos? Por desgracia, nadie tiene la respuesta. En mi humilde opinión, esto dependerá mucho de cuántos invitados tengáis. Lo más probable es que las bodas íntimas puedan celebrarse mucho antes que las de 200 invitados (por poner un ejemplo).

A modo de guía, muchos novios están aplazando sus bodas a septiembre, octubre y noviembre. Otros con mayor número de invitados, a 2021. Es imposible saber a ciencia cierta cómo estará la situación entonces, ¡pero yo sigo siendo optimista y pensando que sí podremos celebrar bodas 2020!

4. Confirmad el cambio con todos los proveedores

Tan pronto como tengáis ya una fecha en mente, confirmádselo a vuestros proveedores. Por supuesto, como os decía antes, os recomendaría hablar antes con ellos para que os la bloquearan mientras lo cerráis todo. Sois muchas las parejas que estáis moviendo fechas y así ellos podrán llevar un mejor control de todos vosotros.

En caso de que surja algún problema en la agenda de alguno de ellos, preguntadle qué opciones os ofrece. Como os digo, están siendo muy comprensivos con la situación y la mayoría se muestran muy dispuestos a ayudaros. Quizás os pueda ofrecer algún servicio a cambio del importe abonado, o enviar a algún colaborador suyo… ¡Hablad con total confianza y escuchad con la mente abierta qué opciones os propone!

5. Informad a los invitados de la nueva fecha

Y, por fin, llega el momento de confirmar a los invitados la nueva fecha para que la marquen en sus calendarios. Si ya teníais las invitaciones impresas (y, en la mayoría de casos, incluso entregadas), podéis grabar un pequeño vídeo en el que lo comuniquéis, enviar un Save the Date por WhatsApp… ¡Aprovechad las nuevas tecnologías para no tener que volver a hacer ese gasto!

Muchas parejas que ya tenían la fecha impresa (e, incluso, grabada) en los detalles para los invitados, minutas y demás papelería están pensando poner carteles del tipo «hoy viajamos al pasado» haciendo referencia a su fecha original de boda. ¿No te parece una buena idea para anunciar la nueva fecha? Algo del estilo «el próximo 18 de septiembre será 28 de marzo otra vez. Viajaremos al pasado para celebrar, por fin, nuestra boda». ¡Regreso al futuro al más puro estilo nupcial!

¿Y qué pasa con la luna de miel?

Luna de miel cancelada por el coronavirus

Si habéis tenido que aplazar la boda, es muy probable que la luna de miel la queráis (o debáis) aplazar. Para que no suponga un problema, lo primero que deberíais hacer es llamar a vuestra agencia de viajes y contarles vuestra situación. De este modo, podrán informaros de las opciones que tenéis y las condiciones que se aplican a vuestro viaje. Cada caso concreto es un mundo, por lo que ellos son quien mejor os pueden asesorar en este caso.

Por lo general, las políticas de cambios de fechas se han flexibilizado y están facilitando mucho los aplazamientos. En caso de que vuestro viaje coincidiera con el estado de alarma, lo más probable es que lo hayan cancelado y os hagan un bono con valor de 1 año con el importe que ya habéis abonado para que lo podáis canjear en vuestro próximo viaje.

En cualquier caso, no os recomiendo cancelar vosotros el viaje (salvo casos muy muy concretos), siempre es mejor aplazarlo. Tened en cuenta que, si canceláis vosotros se aplican las condiciones generales que habían cuando se contrató el viaje. Esto es, por lo general, el importe de los billetes de avión, seguros de viaje, gastos de gestión y un porcentaje del importe total que varía en función de la antelación con que canceléis. En una luna de miel a un destino exótico, esto puede suponer fácilmente más de 3.000 €. ¡Casi nada! Al contrario, si optáis por aplazarlo o lo cancela el organizador tendréis las condiciones que os contaba más arriba. ¡Siempre salvo excepciones!

Como ya sabréis, el mundo de los viajes es muy cambiante y cada reserva es un mundo. Por ello, vuelvo a decir que la mejor información la obtendréis siempre de vuestro agente de viajes, que cuenta con toda la información y experiencia para asesoraros en vuestro caso concreto. Ellos están trabajando todos los días con casos similares al vuestro y saben cómo están reaccionando sus proveedores y qué opciones son las mejores para vosotros. Como siempre os digo, ¡confiad en vuestros proveedores!

Para acabar…

Pensad que esto es una prueba más a vuestro amor, ¡y seguro que la superáis! Mucha gente dice en broma que si una pareja es capaz de superar el confinamiento juntos ya no hay nada que los pueda separar. ¡Pensad que es la prueba definitiva para saber si todo funcionará!

Bromas a parte, desde Sastres de Sueños os quiero enviar toda mi fuerza y apoyo en estos momentos. Si necesitáis ayuda, no dudéis en escribirme y trataré de ayudaros en lo que pueda. Si necesitáis desahogaros, también podéis contactar conmigo.

Son momentos difíciles para todos, y tener que aplazar la boda es un golpe muy fuerte. ¡Lo comprendo perfectamente! A pesar de ello, os animo a no perder la ilusión por el que seguro será el día más especial de vuestras vidas. El momento en el que pasaréis a ser un matrimonio y gritaréis a todo el mundo lo muchísimo que os queréis. Celebrad el amor cada día, haced una cena romántica en casa el día que deberíais haber celebrado vuestra boda o compartid una videollamada con algunos de los invitados… ¡Celebrad el amor! Esto pasará y podremos volver a recuperar todos estos sueños con más fuerza incluso. ¡No perdáis la ilusión!

Si necesitáis desahogaros, podéis escribirme un comentario o enviarme un mail. ¡Estaré encantada de poder escucharos!

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